Calendario

Septiembre 2010
LunMarMierJueVierSabDom
 << < > >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930   

Anuncio

¿Quién está en línea?

Miembro: 0
Visitante: 1

rss Sindicación

 

30 Avr 2009 

Pero sólo por si acaso. Mañana tal vez...

Hoy tampoco me llamaste. A lo mejor, con un poco de suerte, mañana tal vez...
Y como no me llamaste todavía, hoy decidí llamarte yo. Desde que desperté hasta ahora, con mi pequeña oreja pegada al auricular del teléfono. Desde que desperté, hasta ahora y como ayer, pendiente del móvil, mirándolo espectante. ¡Responde a mis llamadas! ¡Cógeme el teléfono! Dios... Cómo odio que me ignores... Perdóname si te molesto. Pero ya no aguanto más.
Quiero decirte algo. Que te extraño. Que te anhelo. Que he decidido que ya no quiero regalar mis besos a otro que no seas tú. Porque los besos de otro ni los quiero ni me sirven para nada. Que ya no quiero ser la prisionera de otros brazos que no sean los tuyos. Porque son tus abrazos los que me dan calor cuando tengo los huesos helados. Que ya me he cansado de jugar. Que eso de ser chica de muchos ya no es para mí. Que se me pone la piel de gallina cuando escucho esa canción. Que me pasaría mil horas mirando esa foto. Que si sigues sin llamarme y sin responder a mis llamadas, te escribiré. Que el día menos pensado huiré. Que me esconderé. Y ojalá un día vengas a buscarme. Pero más deseo todavía que, si me buscas, no se haya hecho demasiado tarde. Que todavía no he perdido la esperanza. Que también vivo de sueños y de ilusiones. Que la vida me sabe a poco si no estás aquí. Que dependo de ti. Que el tiempo pasa lento contigo lejos de mí. Que aquí estoy y estaré: esperándote entre bastidores. Que no me rindo aún. Que sigo pensando que esto fue cosa del destino.
Pero no me coges el teléfono. No me llamas. Ni ayer, ni hoy... Aunque mañana seguiré atenta al teléfono. Pero sólo por si acaso...

Admin · 111 vistas · Escribir un comentario
29 Avr 2009 

Quizás mañana...

Porque está tu nombre en todas partes. Porque escucho canciones que hacen que te quiera más y me hacen llorar... Pero acabaré olvidándote con ayuda del tiempo. Yo lo sé. Mientras tanto, no me queda otra que esperar aquí sentada, viviendo de esperanza y sacando fuerzas de donde creí que ya no habría, viviendo de ilusión y tratando de sonreír para disimular. Ahora tengo que dar el pego, fingir que estoy bien, que todo va sobre ruedas, viento en popa a toda vela, que todo me va de perlas… Porque de lo contrario la gente puede empezar a preocuparse, a preguntar, y es entonces cuando me tocaría enfrentarme a uno de esos interrogatorios de tercer grado, unos cinco o seis cada día.
 Y, sinceramente, no lo podría soportar. No puedo cargar con todo este peso tanto
tiempo, esto tiene que acabar, y pronto. Ojalá no fuera tan frágil. Dependo tanto de ti… Y eso es algo que me gustaría cambiar, y te prometo que eso cambiará, tarde o temprano, pero cambiará.   Porque no soporto no hablar contigo. Porque no.  Porque sueño cada noche que me echas de menos. Porque  despierto y sé que es todo mentira. Porque te he entregado siempre mi cariño sin reservas y de manera desinteresada, siempre a cambio de nada, y sin esperar nada. Porque te di lo que soy y ahora no soy yo. Ahora voy por la vida sin identidad.
No consigo concentrarme. No consigo escaparme del recuerdo. Por más que intente correr hacia el olvido… Es como ese sueño en el que persigues algo, pero nunca lo alcanzas. Y ahí queda todo. Todo queda en nada. Y nada es lo que soy, ahora que estoy sin ti, ahora que no estás. Y ahí estaba yo esta mañana: mirando el móvil cada cinco minutos… Tan sólo por si acaso. Por si acaso pensaste en mí. Por si acaso escuchaste mi nombre. Por si acaso me extrañaste. Pero no… Quizás mañana.



Admin · 73 vistas · Escribir un comentario
26 Avr 2009 

Muñeca de trapo. Esto es un callejón sin salida, querida.

Prometo no defraudarte como tu muñeca de trapo fea, frágil e inútil que soy. Cumplo mi palabra. :)


Cuando las cosas están bien como están, ¿por qué cambiarlas? :)


·


Llega un momento en la vida de toda muñeca de trapo en la que has de preguntarte si realmente vale la pena lo que has pasado, lo que estás pasando, y lo que queda por pasar. ¿De verdad la situación lo merece? A veces vivirás momentos buenos; otros te tocará tragarte toda la mierda, morder el polvo. Pero deberás preguntarte si los momentos buenos compensan a los malos. No sé... ¿Vale la pena? ¿De verdad? Comerte el suelo equis veces por un beso. O que te tengan que volver a coser ese ojo deshilachado otras tantas veces por una caricia. Cualquier cosa con tal de una mirada, de una sonrisa, de un abrazo...

Aunque simplemente seas una muñeca de trapo fea, frágil e inútil podrías preguntartelo, y valorar la situación, pensar si lo merece, conseguir respuestas. Pero tú, estúpida de ti, lo harás todo mal. Y las mínimas respuestas que encuentres, seguramente serán las erróneas. Y a la hora de valorar la situación, habrá algo que no funcione. Inspiras tanta lástima a tu alrededor... Sin embargo no lo soportas. No soportas tener que depender tanto de la gente, pero aun así lo haces. Te inventas unas adicciones y unas necesidades de las cuales dependes, y eso no es normal. Sólo es una jodida droga más de tantas, cuyo mono tendrás que pasar, evidentemente. ¡ Y que le jodan a todo! ¿Por qué no? Si mientras tanto eres feliz siendo esa puta muñeca de trapo, ¿qué importa lo demás? Límitate a vivir el presente y a no preocuparte por el futuro, porque el futuro es algo que no existe, y preocuparse por algo que no existe es una gilipollez, hablando mal y claro.

 Eres la última pieza del rompecabezas, el punto final de una carta, la gota que se queda en la botella, y nada más. Dentro de poco estarás escribiendo la última página de tu diario, dedicada a él, ¡cómo no! Dándole cuerda a tu reloj, porque el tiempo pasa y no va a esperar por ti: el tiempo no se para por nadie, y menos aún por una muñeca fea como un estropajo. Escribiendo cartas que nunca entregarás. Mirando las fotografías que no puedes ni quieres quemar.

Pero ya va siendo hora de admitirlo. Un día de estos, cuando menos te lo esperes, se habrá ido. Y no te quedará otra que asumirlo. Y aunque no quieras, serás "libre". Al principio recordarás cada instante a su lado. Tanto las cosas buenas como las malas. Y lo echarás de menos. Y pensarás siempre en todo lo que hacía, en todo lo que te decía, en sus cosas favoritas. Pero sólo eres un estúpido trapo que no sirve para nada, y nada ni nadie podrá consolarte. Y llegará un momento en el que te sentirás atada al recuerdo, cumpliendo condena, cumpliendo tu castigo, con cuerdas de locura. Respirando su aroma, imposible de recuperar. Y entonces querrás correr, escapar, y no podrás: estás atada, condenada, castigada...

Esto es un callejon sin salida, querida.
Admin · 154 vistas · Escribir un comentario
26 Avr 2009 

Muñeca de trapo.

Aunque duela. Pero ya está decidido...
Porque ni yo iba a estar ahí siempre, ni mis sentimientos harían de mí tu juguete.

¿Hasta qué punto serías capaz de llegar con tal de no perder a esa persona? Ni yo misma me habría imaginado que llegaría hasta aquí. Hasta convertirme en tu muñeca de trapo.
Para que me utilices como quieras. Para que me beses. Para que me estampes contra el suelo. Para que me abraces. Para que me deshilaches y me rompas. Para todo lo que quieras. Para cuando quieras. Aquí voy a estar yo, para ti, para todos y cada uno de tus caprichos. Para que te desahogues conmigo cuando tengas una rabieta. Para que me acaricies y me sonrías cuando estés feliz.
Y no me importa. Porque ya me he hecho a la idea de lo que soy. Y he decidido llegar hasta este punto con tal de no perderte. Seguramente acabarás deshaciéndote de mí como la muñeca de trapo que soy, fea, frágil e inútil. Me romperás y me quemarás. O me tirarás a la basura. O me guardarás en lo más profundo de ese bahúl. O me regalarás a otra persona.
Dudo que cuando te hayas deshecho de mí me eches de menos. Aunque he de reconocer que me gustaría. Pero sobre eso ya no tengo decisión ni poder de convicción. Lo único que puedo hacer, y que de hecho estoy haciendo, es entregarme a ti, hasta que te hartes y te canses de mí.
Podré parecer tu sombra, tu perrito faldero, tu sirvienta, o lo que sea, siendo, como ya he dicho, tu muñeca de trapo fea, frágil e inútil. Y no me importa. No me parece mal. Porque para eso estoy. Estoy para ti. Veinticuatro horas al día a tu disposición. Y si hubiera veintiséis horas en un día, pues veintiséis horas para ti, trescientos sesenta y cinco días al año durante tiempo indefinido, simplemente hasta que no quieras más.
Y todo esto lo hago solamente por el sencillo hecho de no querer perderte y no tener que pasar contigo lo que ya he pasado con otros.
Mientras tanto, intentaré no agobiarte...
Admin · 120 vistas · Escribir un comentario
26 Avr 2009 

Las espectativas sólo generan desilusión.

No creía que me dejarías escapar así como así, tan fácilmente. Pero parece ser que sí; estaba totalmente equivocada.

Me despertó con un beso el príncipe que no era. Y ahora no quiero buscar al verdadero. Sólo quiero quedarme con aquel príncipe que tenga un buen coche, una casa grande y un trabajo importante. Que me robe un beso en los momentos más inesperados. Que no importa si me arrastra hacia la locura.

Solamente quiero olvidar al príncipe que me despertó, que era el erróneo. Olvidar que me está dejando escapar de una manera tan fácil...

No te dejes engañar. El amor, como tantas cosas, es algo que está sobrevalorado. No es tan hermoso como lo pintan, de eso estoy segura; y te lo estoy diciendo yo que jamás me he enamorado. Pero todo esto lo sé. El amor lo único que hace es que deformes la realidad, o peor aún, que inventes un mundo paralelo. El amor te coloca una venda en los ojos que no es que no la puedas quitar, porque poder, se puede; el problema es que no la quieres quitar... Y cuando por fin la quitas, la luz del sol de esta realidad te ciega tanto que te duele. Y tanto te pica el sol, tanto te pica esta realidad, tanto te pica el desengaño... Que lloras. Seguramente esa persona no merece ni el podio en el que lo subiste ni todas las lágrimas que le regalas cada noche. Y tú, pobre de ti, cuando te desengañas, tienes que borrar todos los castillos en el aire que un día dibujaste. Pobre de ti, que se te esfuma la nube en que subiste y cuando menos te lo esperas te estampas contra el suelo; pero es lógico: cuanto más alto subas, más grave será la caída.

Y por eso mi lema es: no tengas espectativas; las espectativas sólo generan desilusión.
 
Admin · 93 vistas · Escribir un comentario

Página precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9  Página siguiente